Hay decenas de aplicaciones para invertir desde el móvil y todas se anuncian como «la más fácil». Antes de mirar cuál, conviene saber qué distingue a una seria de una peligrosa, porque aquí el error se paga con dinero.
Esto es información general, no asesoramiento financiero. Invertir implica riesgo de perder parte o todo el capital.
Lo primero: que esté regulada
En España, la entidad debe estar registrada en la CNMV (o ser una entidad europea con pasaporte comunitario). En Latinoamérica, el organismo equivalente de cada país. Es una comprobación de dos minutos en la web del regulador y descarta de golpe casi todas las estafas.
Segundo: el fondo de garantía
Pregunta qué pasa si el bróker quiebra. Las entidades europeas cubren hasta cierto importe por titular mediante el fondo de garantía de inversiones. Una plataforma que no explique esto con claridad es una señal de alarma.
Tercero: comisiones reales
| Comisión | Dónde se esconde |
|---|---|
| Compra/venta | La que sí se anuncia |
| Custodia | Cargo periódico por mantener la posición |
| Cambio de divisa | Al comprar en dólares desde euros |
| Retirada | Al sacar tu dinero |
El «cero comisiones» casi siempre se compensa en el cambio de divisa o en el diferencial.
Cuidado con los CFD y el apalancamiento
Muchas apps ofrecen productos apalancados. Los propios brókeres publican por obligación qué porcentaje de sus clientes minoristas pierde dinero con ellos: suele estar entre el 70% y el 80%. Si estás empezando, ese dato es toda la información que necesitas.
Señales de estafa
- Rentabilidades «garantizadas» o fijas.
- Presión para ingresar más, o un «asesor» que te llama.
- Publicidad con famosos en redes sociales.
- Problemas o excusas al intentar retirar.
Más contenido en internet.







